Qué significa ser residente fiscal en Mallorca
La residencia fiscal en España, y dentro de España en la comunidad autónoma de Baleares, tiene consecuencias tributarias de gran alcance. Un contribuyente es residente fiscal en España cuando permanece más de 183 días en territorio español durante el año natural, cuando el núcleo principal de sus actividades económicas está en España o cuando su cónyuge no separado y sus hijos menores residen habitualmente aquí. Establecer la residencia fiscal en Mallorca implica tributar por la renta mundial en el IRPF —todas las rentas obtenidas en cualquier parte del mundo—, a diferencia del no residente que solo tributa por las rentas de fuente española.
Ventajas fiscales de la residencia en Mallorca: deducciones autonómicas baleares
Los residentes fiscales en Baleares tienen acceso a un conjunto de deducciones autonómicas en el IRPF que reducen la cuota del tramo autonómico del impuesto. Las más relevantes son: deducción por nacimiento o adopción de hijos, deducción por gastos de guardería y material escolar, deducción por alquiler de vivienda habitual (para arrendatarios con determinados límites de renta), deducción por donaciones a entidades culturales y del tercer sector balear, y deducción por inversión en empresas de nueva creación con domicilio social en Baleares. Estas deducciones no son aplicables si el contribuyente es no residente, aunque tenga inmuebles en las islas.
La Ley Beckham como alternativa para nuevos residentes en Mallorca
Los profesionales que se desplazan a Mallorca por primera vez para trabajar (por cuenta ajena o como emprendedores) pueden optar por el Régimen Especial de Trabajadores Desplazados —popularmente conocido como Ley Beckham—, que les permite tributar como no residentes durante el año del desplazamiento y los cinco siguientes, a un tipo fijo del 24% sobre las rentas del trabajo en España hasta 600.000 euros, en lugar de la tarifa progresiva del IRPF que puede alcanzar el 47%. Este régimen es especialmente atractivo para ejecutivos, deportistas, emprendedores y teletrabajadores internacionales que se instalan en Mallorca con rentas del trabajo o de actividades económicas elevadas.
Obligaciones de los nuevos residentes en Mallorca: Modelo 720 y 721
Los contribuyentes que establecen su residencia fiscal en España y tienen activos en el extranjero —cuentas bancarias, valores mobiliarios, inmuebles— con valor superior a 50.000 euros por categoría, están obligados a presentar el Modelo 720 (bienes en el extranjero) y, si tienen criptoactivos, el Modelo 721. La primera declaración debe presentarse en el año siguiente al de la adquisición de la residencia fiscal. Su omisión genera sanciones significativas aunque el régimen sancionador fue normalizado por el TJUE en 2022.
En LRB Tax & Legal, despacho especializado en fiscalidad internacional y residencia fiscal en Baleares, asesoramos sobre las consecuencias fiscales de establecer la residencia en Mallorca, la aplicación del régimen Beckham y las obligaciones de declaración de activos en el extranjero. Para los casos de dobles imposiciones o litigios con Hacienda sobre la residencia fiscal, ValiTax elabora los informes periciales tributarios necesarios. Contacto: Contacto@LRB.es / +34 684 234 831.
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